12 de julio de 2009

Monasterio de Samos

He de reseñar este coso en el culo del camino de Santiago, aparte de por la superposición de construcciones en la tónica de me reconstruyen-me reforman-me quemo y demás, por haber recuperado la tradición de la pintura claustral, en el mismísimo siglo XX. A mí, que el arte moderno me suele importar na tirando a una puta mierda, me cautivaron los acrílicos que cubrían el claustro superior del citado monasterio. Los Siete Pecados Capitales están especialmente bien conseguidos, así como la vida de San Benito en general. Ya habrá alguna foto, ya.

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