25 de noviembre de 2009

Paquidermos surrealistas



Nuestro coleguilla Dalí tenía una imaginación fecunda cual útero conejil, eso salta a la vista. También sabemos que, entre sus amigos, se contaba el famoso Walt Disney, cuyo estudio nos ha enseñado a todas que necesitamos vestidos bonitos para poner cazurros a los príncipes de turno que nos han de traer de la felicidad. Centrémonos un momento en ese punto maravilloso de contacto en que cristalizó su relación, esa mezcla de surrealismo, elefantes y dibujos animados.

La película de Dumbo cuenta con una de las escenas más fascinantes que la animación nos ha dado: las alucinaciones provocadas por el colocón mayúsculo del joven animalito tajado hasta las trancas. Con todos ustedes, disfrutemos de ese gran momento. Un espectáculo visual que pobló las pesadillas de media infancia. Avisados estáis, que aunque tenga muchos colorines a mí me sigue dando miedito...


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